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Entradas

Confesiones

A veces entro en crisis y necesito escapar. Necesito hacer una pausa para reorganizar mis pensamientos y encontrarme. Tal vez sea una tontería salir corriendo y huyendo de los truenos que me atormentan, pero realmente necesito refugiarme en la soledad. Porque cuando estoy en medio al silencio, mis pensamientos se calman y entonces me puedo oír.A veces las personas intentan ayudarme, pero se me hace tan pesado que estén tan pendientes, que acabo viéndolas como un estorbo (lo sé, soy muy malagradecida). Es que hay momentos en que no necesito que me ayuden, solo necesito que estén ahí, callados, pero presentes.Cuando creo que todo está bajo control y que soy fuerte, me doy cuenta de que en realidad sigo siendo tan vulnerable como pez en el anzuelo (esta comparación es de Damares). La fuerza es relativa: soy fuerte, porque todo lo puedo; soy vulnerable, porque dependo de la gracia.Temo que las personas descubran que no soy quien ellas creen que soy. Esto es porque estoy tan acostumbrada a…
Entradas recientes

Matando un león al día

Esta semana estuvo cargada de emociones.Levantarse un lunes por la mañana sin ganas de vivir.
Todo empezó el domingo, cuando me sentí frustrada, porque sentí que no estaba haciendo bien mi trabajo y que no serviría para lo que estoy estudiando. A todo esto se le suma que en casa, los problemas eran tantos que estaban saliendo hasta por las ventanas.
Siempre que me alejo del camino, tropiezo y me caigo. En resumen, el lunes y el martes estuve realmente deprimida, en un nivel tan alto que lo único que deseaba era escaparme y desaparecer. ¿Alguna vez tuvisteis miedo de volver a vuestra propia casa?   Yo sí.
El miércoles esperaba continuar en la misma altura de los días anteriores, porque hay momentos que parece que estamos realmente solos y que los problemas no tienen ninguna solución. Hasta me siento tonta por decir eso, ¿precisamente yo, que defiendo el positivismo y la esperanza con todas mis fuerzas? Pues sí, me sentí en un punto muerto. Pero cuando no quedan palabras y cuando no …

La magia de los de los nuevos comienzos

Estaba viendo los stories en instagram, cuando decidí empezar a escribir este texto. Vi que muchas personas han publicado mensajes melancólicos despidiendo el verano, y creédme, me estaba poniendo triste. Este ha sido probablemente el mejor verano de mi vida. Entonces quizás esta sensación de tristeza es en realidad nostalgia por esos momentos que he vivido y que no volverán, pero me han hecho feliz mientras los vivía.

La verdad es que la idea de tener que volver a la rutina no es muy alentadora. Sin embargo sé que este año empezaré una carrera, participaré en un proyecto que me entusiasma mucho y conoceré a personas nuevas, y todo eso me hace sentir un cosquilleo ansioso que grita: "¡Por favor, qué ocurra ya!"

Comienzo a enteder que cada instante de nuestra vida, viene con un significado que tiene sentido aunque de primeras no lo captamos. Finalmente empiezo a comprender que sí que es posible ser feliz y que los obstáculos y las adversidades van a perseguirnos siempre, pero…

Caídas y recaídas

"En ese momento Dios pasó por ahí, y de inmediato sopló un viento fuerte que estremeció la montaña, y las piedras se hicieron pedazos. Pero Dios no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto. Pero Dios tampoco estaba en el terremoto. Después del terremoto hubo un fuego. Pero Dios tampoco estaba en el fuego. Después del fuego se oyó el ruido delicado del silencio".
1 Reyes 19:11‭-‬12

   El texto que introduce esta entrada forma parte de un fragmento de la Biblia que narra la historia de Elías, un profeta que depués de una gran victoria, deseó la muerte.
   Escribo sobre esto porque es interesante la forma en la que a veces es en el silencio donde encontramos las respuestas acertadas. Cuando llegué a casa ayer, después de uno de los mejores viajes que habré hecho este verano, me hundí. Al volver a mi realidad, me sentí angustiada. Ni siquiera sabía por qué me sentía así, hurgué hasta en lo más profundo de mi corazón para encontrar las razones y no las hallé.
   …

Gratitud: I am grateful

Una de las enseñanzas que aprendí este año fue a ser agradecida. La luz me guió a ese camino de la gratitud y no os podéis imaginar cómo tener un corazón grato marca toda la diferencia.
   Cuando veo todas las bendiciones y conquistas que me alcanzaron ya en esta porción del año, no se me ocurre otra cosa que decir que no sea "muchas gracias". Parece que cuanto más agradeces, más dádivas llegan a ti. Sé que todo puede cambiar de un momento a otro, pero disfrutar intensamente de estos pequeños momentos de felicidad, engrandece el alma.
    Algo que suelo pedir siempre en mis oraciones es aprender a solo amar. Una vez me preguntaron qué quería decir "solo amar" y por qué lo deseaba tanto. La verdad es que para mí significa darse y no esperar recibir, porque solo se encuentra el auténtico significado del amor, cuando se está amando. Entonces para mí "solo amar" es un estilo de vida incondicional y que no tiene límites ni barreras. Un corazón agradecido sabe …

Madrugada despierta

Estas últimas semanas estuve reflexionando mucho sobre el rápido transcurso de la vida. Parece que cuando hablamos de cinco, diez, veinte años (o el límite de tiempo que quieras poner) se ve como que es un período  largo, pero en realidad,  en un abrir y cerrar de ojos pasa y se va sin que nadie se dé cuenta.    La verdad es que no tengo ni idea de dónde voy a estar en cinco años o qué habrá sido de mi vida; no sé ni siquiera si aún estaré en esta misma habitación donde estoy ahora, si me estaré relacionando con las mismas personas con las que me relaciono ahora o si seguiré creyendo en las mismas ideas que me creo ahora.     El futuro es algo que no está en nuestras manos. Pero si algo sé, es que probablemente echaré en falta momentos, lugares y personas que ahora están presentes en mi vida y que se irán, porque nuestro universo personal cambia constantemente. Entonces me pregunto por qué no sé valorar lo que tengo en el momento en que lo tengo. Y sí me reconozco como persona nostál…

Cuando volví a verme

Hoy tuve ganas de hablar sobre reencuentros, volver a encontrar, recobrar algo que se había perdido.    La vida está llena de reencuentros y cada uno de ellos nos provoca distintas sensaciones y sentimientos que pueden cambiar nuestro día por completo.    Existen personas, momentos, objetos que no me gustaría volver a encontrarme con ellos jamás. Por supuesto entiendo que eso no depende de mí, la vida nos sorprende tanto, e intentar huir de ellos sería una estupidez, ya que en cierto modo, cuando se intenta huir de algo, se sigue manteniéndolo en la mente. Pero desde luego que también hay momentos que resultan deliciosos: volver a ver a alguien que te hizo bien y que hacía tiempo que no lo veías; recordar tu infancia; reencontrarte contigo misma.    Hoy hablo sobre eso porque esta semana me volví a ver. Las seis últimas semana de mi vida no han sido del todo muy buenas. Sí que es verdad que tuve experiencias que necesito abrazarlas y guardarlas para siempre. Sin embargo me temo que …