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Cuando volví a verme

Hoy tuve ganas de hablar sobre reencuentros, volver a encontrar, recobrar algo que se había perdido.    La vida está llena de reencuentros y cada uno de ellos nos provoca distintas sensaciones y sentimientos que pueden cambiar nuestro día por completo.    Existen personas, momentos, objetos que no me gustaría volver a encontrarme con ellos jamás. Por supuesto entiendo que eso no depende de mí, la vida nos sorprende tanto, e intentar huir de ellos sería una estupidez, ya que en cierto modo, cuando se intenta huir de algo, se sigue manteniéndolo en la mente. Pero desde luego que también hay momentos que resultan deliciosos: volver a ver a alguien que te hizo bien y que hacía tiempo que no lo veías; recordar tu infancia; reencontrarte contigo misma.    Hoy hablo sobre eso porque esta semana me volví a ver. Las seis últimas semana de mi vida no han sido del todo muy buenas. Sí que es verdad que tuve experiencias que necesito abrazarlas y guardarlas para siempre. Sin embargo me temo que …
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100 cosas que me gustaría hacer

Creo que tardé más de un año en escribir esta lista. La modifiqué un montón de veces, pero lo logré. A medida que vaya cumpliendo estos deseos, voy a ir poniendo una estrellita para marcarlos como hechos...Espero que os guste y os animo a escribir una también. 1. Tener siempre en mente los buenos recuerdos
2. No juzgar lo que no conozco
3. Dejar de ser tan nerviosa
4. Comprometerme más
5. Sacar buenas notas
6. Terminar bien el bachillerato☆
7. Sacar una muy buena nota en la ebau☆
8. Ir a la universidad
9. Aprender lenguaje de signos
10. Ordeñar una vaca
11. Volver a ver a personas que marcaron mi vida y después desaparecieron
12. Casarme
13. Donar mi pelo a una asociación para niños con cáncer
13. Hacer mermelada de fresa casera
14. Participar en algún proyecto benéfico
15. Abrir una casa de acogida para niños
16. Ir a Argentina
17. Conocer a alguna de mis cantantes favoritas
18. Sacarme un título oficial de inglés
19. Aprender a tocar muy bien el piano
20. Dominar bien mi voz
21. S…

Creer en el amor

Creer en el amor aunque a veces duela. Aunque sea solo por tener algo en lo que arraigarme. Aunque sea mi última esperanza.Creer en el amor porque es real. Porque lo siento cuando pulsa dentro de mí. Porque es palpable.Creer en el amor incluso cuando me hayan engañado. Incluso cuando lo hayan deturpado. Incluso cuando me sienta rota.¿Por qué si no creo en el amor, entonces en qué creeré?
No me conformo ni acepto esa idea de que el amor nos hace daño. Es falsa. El amor nos devuelve la vida. El orgullo sí nos hace daño; el egoísmo, las mentiras, la hipocresía...sí nos hacen daño. Pero el amor, no. El amor es dulce y es amargo y nos llena de placer. El amor tiene que salir de nosotros. El mundo necesita amor.
Y por eso seguiré creyendo en el amor. Porque el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece. No hace nada indebido, no es egoísta, no se irrita, no guarda rencor. No se alegra con las injusticias, se alegra en la verdad.
Todo lo …

Aunque ya no estés, todavía estás

  Hace un año y cuatro meses que te conocí. Todavía recuerdo aquel septiembre. La primera vez que te vi, no pensé que acabarías siendo tan importante en mi vida. De hecho, creía que pasarías por ella sin dejar huella. Pero me equivoqué.
    Un día me miraste a los ojos y ese gesto tan natural, fue hecho con tanta profundidad que acabé dándome cuenta de que había algo que te distinguía de los demás. A partir de ese día empecé a prestar más atención en ti y sin querer, poquito a poco, te fuiste ganando espacio en mi corazón.
    Recuerdo que a veces me enfadaba mucho porque no me gustaban algunos rasgos de tu personalidad y mi carácter un poco controlador quería definirte. Sin embargo, pronto me di cuenta de que no soy yo quien te determina porque eres libre.
     Pasó el tiempo y tuve que irme. Pero no te dije adiós. Aunque nos veamos raramente, te veo todos los días en mis pensamientos y te abrazo. Pido a Dios y al universo que vuelvan a cruzar nuestros caminos. Eres luz, eres incre…

Ten paz

Estos últimos días han sido de mucho silencio para mí. El martes de la semana pasada viví una de las experiencias más angustiantes de mi vida. Sentí una vez más el dolor de la pérdida. Tuve que llorar bajito y gritar en silencio. Solo quien ha pasado por eso sabe cuánto duele.
     Sentir aflicción es algo normal. Forma parte de la vida. Pero no es correcto permitir que la angustia se apodere de nosotros. Cuando había llorado hasta más no poder, que mi cara estaba ya hinchada, recordé que uno de los reyes de Israel, llamado David, también pasó por muchos momentos angustiantes y en una ocasión le escribió a su propia alma: "¿Por qué te abates, oh alma mía? ¿Y por qué te turbas dentro de mí?"
     Sinceramente creo en la necesidad de expresar nuestras emociones y dramatizar todo lo necesario, pero después de todo, levantarnos y resplandecer. Días mejores vendrán. Las cosas malas llegarán siempre que puedan, por eso debemos tener siempre pazen nuestros corazones.

Dejar ir

La vida a veces se arrebata lo que estaba antes muy cerca de nosotros. Un pedazo de nuestra alma que se aleja y se lleva un trozo de nuestros corazones. Lo mejor es dejar ir aunque duela y anhelemos que vuelva y lo echemos de menos. Nunca pensé que perder a una persona sería tan doloroso, de hecho, no pensaba que la palabra separación sería utilizada para referirse a nosotros. Así es como se pasa cada lección, hiriéndonos y aprendiendo, al final, ¿quién nunca se llevó una decepción? Las personas van y vienen, pero la vida continúa adelante a todo velocidad, como un tren sin freno.  No dejes que tu mundo se acabe, solo porque una persona haya decidido marcharse de él.



¿Por qué soportar el dolor?

Las lágrimas son pequeñas gotitas, casi insignificantes, que a menudo descienden desde nuestros ojos. A veces no sabemos por qué lloramos, si es por tristeza, angustia, desesperación, rabia... Simplemente lloramos y todo el mundo alguna vez en su vida debió de haberlo hecho. Es curioso, pero nuestros momentos más difíciles son los que más recordamos. Creo sinceramente que esos momentos, a pesar de ser dolorosos, son los más importantes en nuestras vidas.
    Yo ya he vivido momentos en los que me he angustiado grandemente. El dolor era tan real que parecía que en un momento u otro mi corazón iría a explotar. Durante esas etapas, recuerdo que no entendía nada. Incluso cuestionaba si existía realmente la justicia, porque si fuera real, ¿cuándo iba a prestarme atención? Y solo después de haber pasado por todos mis momentos de encerramiento en mi habitación, llorando y sufriendo sola y callada, descubrí que cuando las cosas más importantes de nuestra vida suceden, normalmente no sabe…